Niños en barro

En un país de 41'242.948* habitantes [el tercero más poblado de latinoamérica] éste son el tipo de discusiones que se dan entre los gobernantes [me recuerdan las peleas con mi hermano sobre quién dejó los platos sin lavar].

Ministro de Agricultura (Andrés Felipe Arias) y Ministro de la Protección Social (Diego Palacio) defendiendo al Presidente de la República de Colombia (Álvaro Uribe Vélez) de las acusaciones que se vienen haciendo en su contra acerca de su vinculación con el grupo armado ilegal las AUC (Autodefensas Unidas de Colombia, "paramilitares"). La estrategia consiste en echarle agua sucia a quienes acusan vinculándolos con los grupos guerrilleros.

[fragmentos tomados de semana.com (artículo completo)]
Arias se la jugó a fondo con elevado tono para desafiar a sus opositores. “Quédese, senador, quédese si es que es tan valiente”, le dijo al congresista Jorge Enrique Robledo.

“Usted a mí no me viene a decir como debo conducir el debate”, gritó Montes**. “Pues yo opino lo que me da la gana. Y no le digo cómo conducir el debate. Lo que le digo es que usted no lo puede presidir”, agregó Robledo***.

Arias soltó una de sus frases más punzantes: “Venga (a Robledo) que nosotros también tenemos unas cositas que decirle a usted. Ustedes que son tan enérgicos para denunciar el paramilitarismo pero no lo son para denunciar otras cosas”.

El ministro de Protección pasó al atril y se despachó con un regaño a Robledo a quien dijo que “no le permito que vuelva a hablar del ‘parauribismo’ como si el presidente de la República tuviera algún vínculo” con esos grupos al margen de la ley. Palacio subió el tono hasta niveles no imaginados y dejó constancia de que si vuelven a meterse con el presidente él estará listo para defenderlo.

*Censo General 2005, DANE
** William Alfonso Montes Medina, Senador expulsado del Partido Conservador Colombiano, quien presidía la sesión.
*** Jorge Enrique Robledo, senador y Presidente encargado del Polo Democrático Alternativo. Se oponía a que la sesión fuera presidida por Montes

6 comentarios:

  1. ...Otra de tantas absurdas comedias tan comunes en este país del absurdo.

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  2. ...Y es justamente lo que intentan estos carajos, que discutamos por vanalidades
    y no abordemos las cosas importantes...
    ¿Cómo crear un sistema de pensamiento capaz de detectar y anular la manipulación?

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  3. ...o que las importantes se discutan como cosas triviales. Haciéndolo, así, desde un sentido común poco afinado [más bien, interesado en llenar su panza capitalista]

    ¿A qué te refieres con detectar y anular la manipulación? ¿Acaso del pensamiento? En tal caso, ¿cuál? ¿el del pueblo, de los dirigentes?

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  4. Me refiero a cómo saber detectar -y esto es un debate puramente idealista- cuándo alguien intenta llevar tu pesamiento a un lugar espefífico sólo conveniente a la fuente del mensaje. o sea ¿Cómo alguna especie de programa antimanipulatorio puede instalarse en nustras mentes para no seguir comiendo cuento?

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  5. Creo que tal cosa es imposible; pues siempre comemos cuento de algún lado. El sentido de manipular no es muy claro porque siempre que alguien nos presenta algo puede hacernos inclinar por alguna creencia particular [aun cuando no tenga la intención de ello]. Y en estas cuestiones de política e intereses subterráneos, para el pueblo, la decisión sobre "a quién comérsele cuento" depende del mejor expositor de las ideas. Ya que "siendo pueblo" no tenemos acceso directo a la información [desde luego la condición de "ser pueblo" es algo muy difuso] y, además, no es que nos competa manejar sutilezas de tal información.

    Sin embargo, y lo que quería mostrar, es que a quienes les compete sofisticar el manejo de tal información [ser prudentes, sistemáticos, escépticos, elegantes, dispuestos a las evidencias etc.] es a este tipo de personas que se muestran como niños peleando en el barro; estos que difaman a la loca, burdamente; que alegan como viejas chancletudas ante 41 millones de personas sobre temas de tanta relevancia como la corrupción de nuestro gobierno. Les interesa que el otro quede mal, no que se demuestre que hay tal corrupción y acabar con ella.

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  6. Exacto: es imposible, entre otras cosas porque venimos desde pequeños programados para eso -qué tal si no-; entonces, lo que tenemos que hacer es irnos hacia la contrapartida contable del problema: el interés de manipular. Nos toca desarmar este asunto y dejarlo inviable, que no valga la pena. ¿Todavía más imposible? Tal vez no; la esencia humana no puede cambiar a las patadas pero los sistemas sociales sí.
    Mostrar la corrupción es como ir a maquillarse frente al espejo; ella es un aspecto de nuestra especie el cual no nos gusta y le hacemos mala cara, como a la mierda. Hablando de estadísticas, ¿Has visto cómo suponen el pensamiento de 40 y algo de millones de habitantes con sólo indagar aproximadamente a 1.500? Sí tal cosa es cierta, se puede asumir entonces que con el número de hombres de estado caídos en desgracia judicial, que son más de 1.500, tenemos el reflejo claro de la charca oscura que somos, que a todos nos da por lo mismo: un semáforo en rojo, un dinero que no nos cobraron, algo de comer ajeno en la nevera etc, pero por ser de tamaño personal no le vemos el problema. La corrupción sí se torna un grave problema cuando se rejunta con el poder, y éste es el asunto que hay que desarmar y repartir.

    Gracias por los comentarios y necéate bien a quomodo, muy documentado.

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