La herida de una mujer es la vida del hombre. Mi vida es sufrirla. La de ella entregarse, ciega a la mía, al recuerdo. Mi llanto como un hilo cociendo momentos diferentes entre mí y mis soledades, atándome a los tobillos de ella, y su cabeza a la libertad (¿estoy perdiéndote?).
Mariposas mentales, otros vuelos del llanto del ángel. Otros momentos (ahora recuerdos) que oscurecen la luz de mis manos. Mis uñas escupen espuma muerta dentro de un roto plástico, sus uñas escurren mi cuerpo, aquellas mariposas vuelan dentro de mi pecho. Son carnívoras acecinas. Muerden. Muerden. Muerden. De a tres pedazos, van sacando pedazos de mi corazón. Pedazos de mariposas pezón.
La herida de un hombre es la mirada de una mujer. Sus ojos siguen la amenaza, inocentes, culpable de todo odio. Yo veo a través de ellos, veo desde el error. Muerden en mis codos. Ombligo húmedo, piscina de semen, cabeza hueca mía, mi hueco en la mitad de una alcoba habitada por dos (respirada por uno). Ellos, que aspiran el sudor somnífero, una línea dibujada entre las sienes, duermen un secreto, hacia las rodillas. Ambos, lo abrazan en silencio. Ambos mienten. Se aman.
Lagartos subcutáneos, otras mentiras de fresas brujas. Otros vacíos de la misma alcoba deshabitada. Apenas el subir y venir, derramarse de leche tibia, de mis ojos por mi ventana. Hacia mis montañas y cielo verde. Hacia amores perdidos que se dibujaban en las nubes y copulan con Dios (El mayor misterio del sexo).
Dos. Tres. Tres. Dos. Lagartos, mariposas. Tres mordiscos. Dos aviones, que salen por cualquier ventana, huyendo de quién sabe qué... ¿Las relaciones que se dan bajo el sol?
[24 de Agosto, 2007]
sábado, agosto 25, 2007
Somníferos y sonrisas
Escribe
Bruja
a las
8:12:00 PM
Somníferos y sonrisas
2007-08-25T20:12:00-05:00
Bruja